jueves, 25 de agosto de 2016

Unidad 1


  • El Sentido De La Vida
  • El Nihilismo
  • El Existencialismo


  • El Sentido De La Vida 

El sentido de vida en una definición muy simple podría decirse que es la estrella que nos guía en el camino de la vida, que nos permite darle una dirección, “un norte”, para orientar nuestra acción aun cuando los accidentes nos desvíen de ese camino. A partir de esto, podemos incluso medir en nuestra propia vida,nos aparecen sentidos que podríamos llamarlos  mas o menos provisionales. ¿Por qué provisionales? porque muchas veces tomamos un objetivo y lo elevamos a “sentido de vida”, y tanto por lograrlo, como por no lograrlo, nos exponemos a caer luego en un vacío de sentido o vacío existencial. El famoso “listo, ya lo tengo, ¿y ahora qué?”. Esos objetivos vitales convertidos en sentidos de vida son lo que podríamos llamar sentidos provisionales. No son malos de por sí, pero hay que saber que están expuestos al accidente, y que cualquier cosa que nos lo impida, o sea cual fuere la razón por la cual los perdamos, nos va a dejar en situación de vacío y de sufrimiento, ¡incluso al alcanzarlos!.

 Una de las más interesantes aventuras que se nos presentan en la vida es encontrarle sentido. Sí, es correcto, la vida tiene sentido, pero nos corresponde a cada uno encontrarle el sentido individual que nos permitirá aprovechar al máximo nuestra travesía por este mundo.

Encontrarle sentido (nuestro sentido) a la vida es una aventura fascinante. Significa creer realmente que nos hemos manifestado y continuamos haciéndolo por un propósito elevado, un propósito que solo nosotros podemos vislumbrar y lograr.
El sentido de la vida tiene que ver con asumir la responsabilidad de nuestra vida y lo que ocurre en ella, con convertirnos en creadores de nuestra vida en lugar de ser simples observadores pasivos, y que nos encontramos aquí para un propósito único, que solo nosotros podemos realizar.


El sentido de la vida está profundamente mezclado con las concepciones filosóficas y religiosas de la existencia, la conciencia y la felicidad, y afecta a muchas otras cuestiones tales como el significado simbólico, la antología, el valor, el propósito, la ética, el bien y el mal, el libre albedrío, las concepciones de Dios, la existencia de Dios, el alma y el más allá. También desde el Humanismo y la literatura son amplias las aportaciones y reflexiones sobre estas cuestiones, pero dejando de lado la visión religiosa de las mismas.

Una alternativa centrada en el ser humano en sí mismo, alejada de las concepciones religiosas o más globales, es la pregunta «¿Cuál es el significado de mi vida?». El valor de la cuestión relativa a la finalidad de la vida puede coincidir con la consecución de la realidad última, o un sentimiento de unidad, o una sensación de lo sagrado.




  • El Nihilismo


El nihilismo (del latín nihil, "nada") es la corriente artística y filosófica que toma como base la negación de uno o más de los supuestos sentidos de la vida.


El nihilismo suele presentarse como nihilismo existencial, forma en la que se sostiene que la vida carece de significado objetivo, propósito, o valor intrínseco. El nihilismo se puede considerar crítica social, política y cultural a los valores, costumbres y creencias de una sociedad, en la medida en que éstas participan del sentido de la vida negado por dicha corriente filosófica.


El término nihilista fue creado por el novelista ruso Iván Turguénev en su novela Padres e hijos (1862): "Nihilista es la persona que no se inclina ante ninguna autoridad, que no acepta ningún principio como artículo de fe" y se extendió de manera extraordinaria en la sociedad rusa de la segunda mitad del siglo XIX con distinto significado: para los conservadores era ofensivo, para los llamados "revolucionarios demócratas" era una señal de identidad. 




Nietzsche estructuró la conceptualización del término, pero éste ya existía como corriente en la antigua Grecia representado por la Escuela cínica y en el escepticismo.

El nihilismo niega lo que pretenda un sentido superior, objetivo o determinista de la existencia puesto que dichos elementos no tienen una explicación verificable. En cambio, es favorable a la perspectiva de un devenir constante o concéntrico de la historia objetiva, sin ninguna finalidad superior o lineal. Es partidario de las ideas vitalistas y lúdicas, de deshacerse de todas las ideas preconcebidas para dar paso a una vida con opciones abiertas de realización, una existencia que no gire en torno a cosas inexistentes.


En este sentido el nihilismo no significa creer "en nada", ni pesimismo ni mucho menos "terrorismo" como suele pensarse, si bien estas acepciones se le han ido dando con el tiempo a la palabra. De todas formas hay autores que al nihilismo, entendido como negación de todo dogma para dar apertura a opciones infinitas no determinadas, le llaman nihilismo positivo, mientras que al sentido de negación de todo principio ético que conlleve la negligencia o la autodestrucción le llaman nihilismo negativo, aunque también se los conoce como nihilismo activo y nihilismo pasivo.

Una de las referencias más lejanas se encuentra en el filósofo sofista Gorgias quien afirmaba: "Nada existe, si algo existe no es cognoscible por el hombre; si fuese cognoscible, no sería comunicable" o en la actitud vital de su discípulo Diógenes de Sinope.

Aunque el término fue popularizado por el novelista ruso Iván Turguénev en su novela Padres e hijos (1862) para describir las visiones de los emergentes intelectuales radicales rusos, la palabra nihilismo fue introducida en el discurso filosófico por primera vez por Friedrich Heinrich Jacobi (17431819) en una carta enviada a Fichte en 1799.


Jacobi usó el término para caracterizar el racionalismo, y en particular a la filosofía crítica de Immanuel Kant con el fin de llevar a cabo una reductio ad absurdum según el cual todo el racionalismo (la filosofía como crítica) se reduce a nihilismo, y por lo tanto debe ser evitado y reemplazado con un retorno a algún tipo de revelación o conocimiento trascendente.
El nihilismo como expresión política está vinculado al anarquismo ya que rechaza las jerarquías, la autoridad y el dominio del hombre sobre el hombre. En algunos países, como Rusia, el movimiento cultural nihilista fue el origen de las agrupaciones políticas anarquistas que lucharon por la abolición del Estado.
El nihilismo también suele asociarse al punk, un movimiento cultural y musical que defiende la autogestión, critica a la Iglesia y se opone al consumismo.




  • El Existencialismo


El existencialismo es una corriente filosófica que persigue el conocimiento de la realidad a través de la experiencia inmediata de la propia existencia. De todas formas, no se ha desarrollado una teoría precisa o exacta que defina claramente este concepto.

Lo que está claro es que este movimiento de la filosofía destaca al ser humano individual como creador del significado de su vida. La temporalidad del sujeto, su existencia concreta en el mundo, es aquello que constituye al ser y no una supuesta esencia más abstracta.


Este término fue el resultado de un intenso trabajo filosófico desarrollado entre los siglos XIX y XX; en una búsqueda clara de la razón de la existencia a partir de la individualidad, las emociones, las acciones y la responsabilidad de cada individuo.

Se considera como padre del existencialismo al filósofo Soren Kierkegaard . Fue él quien determinó que cada individuo es quien debe encontrarle un sentido a su existencia. Y agregó que la mayor responsabilidad del ser humano radica en vivir su propia vida de forma pasional y sincera, pese a los mil obstáculos que puedan presentarse.


De todas formas, el término no se acuñó hasta la década del 40 y quienes lo hicieron fueron los franceses Jean-Paúl Sartre (1905–1980) y Albert Camus (1913–1960). Considerados hoy como los máximos exponentes del existencialismo.

Según lo explicó el propio Sartre el existencialismo es una forma humana de entender la existencia. Posteriormente, se incluyó dentro de esta ideología a pensadores de épocas anteriores como Hedegger, Nietzche o el propio Kierkegaard.


Esta corriente puede dividirse en diversas escuelas; entre las mismas podemos destacar: el existencialismo teísta (reflexiona sobre la existencia de Dios y el Espíritu), el existencialismo ateo (niega lo divino) y el existencialismo agnóstico (considera que la existencia de Dios es irrelevante para la existencia humana)
A pesar de esto, podemos afirmar que el existencialismo es una corriente filosófica moderna (es decir, resultante de la Modernidad) en la cual el sujeto es el centro de la reflexión filosófica, entendido como ser libre y autoconsciente que se determina a sí mismo.


Rechaza estrictamente las conceptualizaciones que tiendan a determinar al individuo o cualquier “esencia” superior a éste, destacando así la importancia de la decisión y el proceso constructivo del hombre a través de su propio accionar. Se destacan temas como la angustia frente el mundo, la soledad, la responsabilidad, etc. 
Sin duda, su máximo exponente es Jean Paul Sartre, aunque también encontramos autores de la talla de Martin Heidegger, Albert Camus y más atrás en el tiempo, Søren Aabye Kierkegaard. Obviamente, todos estos autores han tenido su propio desarrollo teórico, pero tienen en común su preocupación por el lugar del hombre en el mundo moderno y sus consecuencias.


2 comentarios:

  1. Deseo darle mi opinión a cerca de la pregunta de si es necesario que nuestra vida debe tener sentido y en mi opinión nuestra vida debe tener sentido, el sentido de ser tan felices como nosotros decidamos, porque ante las dificultades los únicos que podemos buscar el sentido de la felicidad somos nosotros y tenga usted claro que si nosotros no lo hacemos nadie lo haría.

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  2. Deseo darle mi opinión a cerca de la pregunta de si es necesario que nuestra vida debe tener sentido y en mi opinión nuestra vida debe tener sentido, el sentido de ser tan felices como nosotros decidamos, porque ante las dificultades los únicos que podemos buscar el sentido de la felicidad somos nosotros y tenga usted claro que si nosotros no lo hacemos nadie lo haría.

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